Paisaje minero de Río Tinto

Aprovechando que era festivo y tenía tiempo decidí visitar las minas de Rio Tinto. Un impresionante paisaje industrial que te hace sentir pequeño y, a la vez, hace que te preguntes cómo el hombre ha podido hacer algo así. Por qué todas las civilizaciones, desde los tartessos hasta la nuestra, han ido extrayendo los minerales de la tierra y dejando un paisaje que pasaría por el decorado de una buena película de ciencia ficción.

Curso del río Tinto
Vista de los lavaderos de mineral
Otra vista de la zona de lavaderos
Represa, se observan óxidos de cobre

Muy cerca de la zona de lavaderos nos encontramos con los molinos de mineral y con las antiguas cocheras del material rodante de la mina. Todo bañado por las aguas teñidas del río Tinto.

Camino que lleva a los molinos
Las cocheras, al fondo
Las aguas teñidas del río Tinto
Zona de cocheras con los molinos al fondo

Una vez en la zona de cocheras se puede ver la antigua estación de tren, una casa de agujas y los talleres del material rodante.

Antigua estación de tren
Cocheras
Casa de palancas norte

Los vagones, vagonetas, grúas, viejas locomotoras oxidadas se camuflan con los colores del ambiente.

Una locomotora de vapor junto a otra diesel
Material rodante
Locomotora de vapor
Vista general de los restos del material rodante

Avanzando un poco más en mi visita me crucé con el tren turístico que recorre la mina, con la boca de una mina subterránea y, quizás lo más impresionante, una gran montaña formada por la escoria de la fundición.

Tren turístico
Boca de mina, con algunas vagonetas
Montaña de escoria

Por último, para acabar la visita, me acerqué al mirador de la mina del cerro colorado, hoy en explotación.

Mina del cerro colorado
Vieja pala cargadora

A modo de curiosidad, dejo las fotos de un Pegaso Barajas que se dedicaba a las tareas de prospección.

Pegaso Barajas

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