Ironbridge, Reino Unido

Después de estudiar una carrera como ingeniería es inevitable sentir mucha curiosidad por los ejemplos que, por escribirlo de forma elegante, alguna vez se pusieron en clase sobre máquinas o estructuras históricas con las que comenzó la era industrial. Digo lo de forma elegante porque más que alguna vez, se solían repetir de forma machacona en todas las presentaciones de todas las asignaturas. Tanto se repetían, que al final te pasa lo que a mi y recorres medio país cambiando no se cuantas veces de tren y autobús con la ilusión de un niño para ver el primer puente metálico de la historia: Ironbridge.


Vista general aguas arriba

Corría el año de 1773, en plena revolución industrial, y la única forma de cruzar el río Severn era usar un ferry. Algo que dificultaba mucho transporte del carbón que se extraía de las minas de la zona. Ese mismo año se diseñó un puente que salvase el paso del río de forma eficiente y, dado que fundir hierro se había convertido en un proceso barato, se usó este material en su construcción.


Coronación de la obra
Puede leerse: “erected in 1779”
Placa de la UNESCO

Se trata de un puente con perfil alomado, de cuatro ojos formados por arcos de medio punto. Uno de los arcos y los estribos están construidos con sillares. El arco principal (con 30 metros de luz), los tableros, los pretiles y el resto de arcos están construidos con hierro fundido y las uniones están hechas a base de forja, abrazaderas y pasadores. Sin ninguna soldadura.


Sitio de Ironbridge
Vistas hacia el sur

Vista del arco principal

En uno de los extremos del puente se conserva la casa de peajes y un cartel con los precios de éstos. Es una pequeña construcción de ladrillo rojo visto que no desentona con el entorno. Un lugar muy pintoresco.


Casa de peajes
Cartel con el precio de los peajes
Vistas del sitio
Sitio de Ironbridge
Vistas aguas arriba
Vistas aguas abajo
Casa del sitio
Camino de vuelta

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